lunes, 23 de marzo de 2009

Calamares rellenos

Como me gusta mucho cocinar el otro día preparé Calamares Rellenos. La pena es que como me robaron la cámara y no tengo dinero para otra, no le pude hacer una fotito. Es un plato que me gusta desde niña. Lo malo que es un poco entretenido de preparar, así que cuando me pongo, hago suficientes para congelar. Pero esta vez no ha quedado ninguno ya que mi padre, mi amigo Pepe y una servidora acabaron con ellos. Voy a poner los ingredientes, pero no las cantidades ya que yo cocino todo a ojo y según vaya viendo echo más de una cosa o de otra.

Calamares rellenos

- Ingredientes

- 2 calamares medianos por persona
- Ajos
- Cebollas
. Pan rallado
- Harina
- Perejil fresco
- Sal
- Pimienta
- Laurel
- Vino blanco
- Un huevo
- Azafrán
- Aceite

Preparación

Picar las patas, la parte de la cabeza comestible, las huevas y las aletas bien chiquititas. Lo mejor es que te lo limpie el pescadero, si no, manos a la obra y arreglarlos. Se pica unos ajos, cebolla y perejil también muy picadito. Aquí si queres podeis añadirle unas gambas. Se salpimenta, se le añade un huevo, y pan rallado. La mezcla no debe quedar hecha un mazacote, así que no hay que pasarse con el pan rallado. Los calamares se rellenan con la mezcla pero sólo dos tercios de ellos ya que de otro modo, el calamar que al cocinar encoge, o se reventaría o se nos saldría el relleno. Cerrar con un palillo de dientes. Unas vez todos preparados, se pasan por harina y freir en aceite. No ponerlo a fuego muy fuerte ya que lo suyo es que el relleno vaya cuajando mientras fríe y el calamar, que sueler ser duro, se vaya haciendo. Tapádlo y mucho cuidado al darle la vuelta porque tienden a saltar en plan traca valenciana y te puedes quemar con el aceite.
En una cazuela rehogamos una cebolla grande y unos dientes de ajo picados. Cuando esté casi hechos, le añadimos una hoja de laurel y metemos los calamares que previamente hemos frito. Ponemos un buen chorreón de vino blanco y azafrán. En esta ocasión no tenía en casa, así que les puse una lata de cerveza y un vasito de tinto. Si le falta líquido podemos añadirle agua o si hemos puesto gambas en el relleno el caldo de cocción de las cáscaras. Al menos hay que dejarlos cocer media hora o tres cuartos, aunque dependerá del fuego y del calamar, lo suyo es ir pinchándolos. Como me sobró masa del relleno se la añadí a la salsa, de esta manera queda espesita. Se puede acompañar perfectamente con un arroz blanco.

martes, 3 de marzo de 2009

Con un par... de orejas


Hoy estaba aburridilla. Este invierno me está sentando fatal y se me está haciendo eterno con tanta lluvia y tan mal tiempo. De pronto me he acordado de las fotos que me mandó mi amigo Carlos y que aún tenía en "mis archivos recibidos", así que he decidio buscarlas y ponerlas en su sitio. Mirando las fotos he recordado muy buenos momentos, entre ellos, el de esta foto. Es una anécdota que he contado cientos de veces. Estábamos en Riga y para almorzar pedí oreja asada. Ya había probado las orejas fritas a tiritas, ahumadas y a la placha, así que me decidí a probar asadas. Fui al baño y cuando volví me encontré a mis compañeros de viaje, Carlos y Javi, muertos de risa y esperándome impacientes. Miré para mi plato y me vi este bandejón con dos orejas brutales, además de muchísima guarnición. Como soy tan "fina" solté por esta boquita que Dios me ha dado una retahila de insultos. Me quedé asombrada, me esperaba algo normalito, pero es que daba miedo tanta comida. "Acércate y háblales, que escuchan", me decían los dos mamoncetes. Estaban buenas, pero excesivamente gelatinosas y eso de ver tanta comida en el plato me quita el hambre. Eso sí nos hartamos de reir a costa de las "dos orejitas". "Eso te pasa por pedir cosas raras" me decían, pero oye, es que comer siempre lo que se conoce es un rollo. Un momento divertidísimo para el recuerdo. ya la próxima vez que pida oreja me aseguraré que me las ponen chiquititas y no dos y entera. Sólo me faltó cortar el rabo ;).