Hace unos días leía en prensa que el número de separaciones y divorcios descendió el pasado año en un 5.8%, un hecho que no ocurría desde hace una época ya que el número de rupturas aumentaba cada año. Este parón puede sorprender aunque para mí está claro el motivo: la crisis económica. Las parejas a duras penas pueden sobrevivir compartiendo hipoteca, préstamos, y gastos, ¿cómo leche lo van a hacer por separado?. En este caso los matrimonios se mantiene unidos no por gracia de Dios ni del juez, si no simplemente, gracias o por desgracia, a las hipotecas y a los gastos. Conozco a más de una pareja rota que siguen viviendo bajo el mismo techo, aunque sin relación marital, porque no pueden separase de su conyuge, buscarse un alquiler, pagar el coche, y si tienen hijos para qué contar. Unos gastos a los que habría que sumar el coste de los abogados, que aún en el caso de que haya acuerdo, supone un dinero. Y ahí que los ves, juntitos, cada uno durmiendo en una habitación, y en peor de los casos en el sofá, y esperando a mejores tiempos para poner fin a una situación que es bastante incómoda. En el caso de otros a los que les han puesto de patitas a la calle pues han vuelto a casa de los papás y los que no tienen ni siquiera esa opción malviven en pisos compartidos y con cuatro euros. Al final va a resultar que sí hay quien se beneficia de la crisis: la Iglesia que ve que lo que Dios ha unido, permanece unido. Las "victimas" se acuerdan de la madre que parió a Bush, a los EE.UU, al petróleo, a quien inventó las tarjetas de crédito y los préstamos, entre otros muchos.
4 comentarios:
Enhorabuena por tu recién abierto blog. Unos que van y otros que vienen :).
Muchas gracias, Ligasalsas. A ver si soy constante, jejeje.
Pero bueno, ¿has abierto un blog y no dices nada?
Ya te tengo en "favoritos", y qué bien, ahora te podré decir lo que tantas veces oigo de tu boca (digo, de tus teclas): "a ver cuándo actualizas!!".
Y lo de las parejas es triste pero supongo que cierto. Una pena. Yo me imagino en esa situación y antes que seguir conviviendo a la fuerza con alguien, volvería a casa de mis padres, o compartiría piso... Los infiernos, para los masocas.
Enhorabuena !!
Jajaja. ¡Qué alegría verte!. No te esperaba :). Si es que no le he dicho nada a nadie porque tampoco sé si voy a ser constante o no. Al menos espero actualizar más que tú :P. A ver si lo consigo, jejeje. Pues es triste pero cierto. ya te digo conozco más de un caso. Al final llevan doble vida y se acaba con más cuernos que un saco de caracoles.
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