jueves, 16 de octubre de 2008

12 años de profesión

Hace 12 años, tal día como hoy y a esta hora aproximadamente, comenzaba mi andadura profesional en los medios de comunicación. Estaba atacá de los nervios. Nunca había hecho televisión y me enfrentaba a un programa de más de 2 horas en directo. Yo había hecho prácticas en radio, reportajes, entrevistas, pero nada de esta envergadura. Comenzaba mi andadura profesional y también la de la empresa en la que continúo trabajando. Éramos 4 gatos con menos de 25 años, pocos medios, pero mucha ilusión y energía. A la secretaria la pusieron como “locutora de continuidad”. A las once de la mañana comenzaba la emisión saludando a los espectadores, dando la programación y el santoral. Era grabado, y tuvo que repetir como 6 veces. 11.00 h. todos los jefes con la tele encendida. “Hola, muy buenos días, etc, etc, ¡coño, que me he equivocado”. ¡¡¡Tragedia!!!. Se equivocaron y metieron la toma falsa. Ese fue el comienzo de esta televisión y así nos ha ido. Tras querer cortar cabezas, comenzaba “Como en casa”.
Hay está estaba yo por primera vez delante de una cámara y con dos horas por delante de directo. El decorado era un sofá de cuadros celestes y amarillos que compramos de oferta y una mesita baja. Además teníamos un par de mecedoras, tres cuadros prestados y varios elementos decorativos que nos dejaron. Los primeros minutos podía escuchar mi corazón. A los 10 minutos me sentí, como el nombre del programa, como en casa, y me dije “esto es lo tuyo”. Comenzaba una etapa nueva en mi vida. Dejaba de ser la joven que iba a comenzar 5º de carrera y cuya preocupación era aprobar y disfrutar de la vida, para ser una mujer responsable que dirigía, producía y presentaba un programa. Cada día contra reloj para sacar adelante un producto al medio “medio digno”. Horarios larguísimos, carreras de allá para acá, enfados porque un invitado no se presentaba, cortes publicitario para llorar de impotencia en el cuarto de baño, restaurarte para volver al directo y que los telespectadores no notasen nada. Éramos jóvenes, felices e indocumentados. Nada nos paraba, teníamos ilusión y energía para enfrentarnos cada día con todos los problemas que surgían.
Había días que teníamos que esperar a que llegase una cámara de la calle para poder empezar el programa, otras veces había que ir a cualquier tienda para comprar una cinta VHS y así grabar el programa que se repetía por la noche. Entrevistas de hasta 45 minutos ya que yo desde el plató escuchaba el ascensor y sabía que no había llegado el siguiente invitado. Reportajes que empezaban de día y se veía como anochecía. El culebrón del que sólo se había comprado 40 capítulos y repetíamos una y otra vez. Los programas de cocina de J.J. Castillo, alias “el orejilla” y que tanto me ayudaron para rellenar cuando me sobraba tiempo. Desde entonces más de mil horas de televisión, miles de entrevistas, reportajes, directos, cientos de programas de todo tipo, noticias, informativos…
Pero no sólo fueron momentos malos también tuvo su parte buena, el cariño de la gente (en ocasiones excesivo porque en una ciudad pequeña pierdes tu vida privada), interesantes entrevistas a personas como Matías Prats, padre, Joaquín Luqui, Paco Rabal, entre muchos otros. Cobertura de noticias como la toma de Perejil, el fenómeno de la inmigración en las costas del Campo de Gibraltar, el Tireless o la visita de los Reyes y los Príncipes, etc. 12 años después continúo en la misma empresa, pero muchas cosas han cambiado, ya no soy la joven de 22 años que tenía fuerzas para parar un tren. Ya no soy esa chica ilusa, la vida te enseña, lo malo es que lo hace a golpes.
Hoy se cumplen 12 años y no sé si reír o llorar, si felicitarme o darme el pésamen. Sea como sea es lo que me ha deparado la vida. Hoy quiero recordar a todos aquellos que empezaron conmigo, algunos de ellos aún siguen, y que nos hemos hecho adultos juntos. Y quiero homenajear a todos los que un día también fueron jóvenes y empezaron ilusionados su carrera profesional. Y sobre todo quiero recordar a la chica que fui, que entre todos la mataron y ella sola se murió, y que nunca volverá… o quién sabe si un día regresa aunque con más años.

2 comentarios:

Carlos dijo...

Qué bonito. Pero te digo una cosa, ahora viene lo mejor.

almoraima dijo...

Gracias, Ligasalsas. No sé si ahora viene lo mejor. De momento la cosa sigue igual o peor. En mi empresa ya hemos perdido todos la esperanza :).